Huracáname

… es la ventisca. el huracán que sopla en inviernos tropicales.
las altos ramajes del más viejo de los árboles del parque,
acostados, caídos. cayendo la más vieja de las verdades del barrio
no soy más el niño que huye del soplo de los dioses.
caigo. cae el recuerdo junto a los ramajes caídos.
afuera sopla la ventisca de este invierno. las palmeras se acuestan
sobre el horizonte. se abajan con el viento los cables, los postes,
los mangales, los hombres, los viejos.
la verdad sea dicha: hay niños corriendo bajo la lluvia de estos deuses.
no recuerdo haber vivido esta memoria: desmemorio
no le huyo a las mentiras del tiempo: no soy um niño?
me busco niño…
me juzgo niño…
me invento niño…
enniñome.
dentro sopla una tormenta de inviernos tropicales: olvidáme
hace instantes me acosté sobre el horizonte
decidimos haber guardado las memorias: sólo yo
con la infancia de barrios tristes, sufridos. sufro
con las esquinas, los murmullos, las mujeres y las viejas.
entrego el cuerpo como testigo,
el silencio premia con la corona del olvido
somos apenas los príncipes d´esta comarca de destierros.
afuera el huracán: las palmeras acostadas, caídas…
yo vencido: invencible.

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